“Ser parte de estos procesos confirma que el trabajo comunitario transforma tanto a quienes participan como a quienes acompañamos.” – Coordinadora voluntaria, YMCA Marcala
Formar parte de la YMCA ha sido, para ella, una experiencia profundamente transformadora. Su camino comenzó como voluntaria, trabajando con niños, jóvenes y adultos en distintos espacios comunitarios. Desde el inicio, entendió que cada encuentro era una oportunidad de aprendizaje compartido.
“Cada espacio ha sido un aprendizaje mutuo”, comparte. A lo largo de los años, su participación fue creciendo junto con su compromiso. En 2023 formó parte del grupo de Jóvenes Par en el Programa Regional de Salud Mental Eleva, una experiencia que marcó un punto de inflexión en su desarrollo personal y comunitario.
Ese proceso la llevó a seguir involucrándose en nuevas iniciativas. En 2024 participó en el proyecto Tejiendo Paz, y en 2025 continuó como voluntaria en Eleva Fase 3, reafirmando su compromiso con el trabajo con juventudes y el impacto en sus comunidades.
Fue precisamente desde esa experiencia que nació Vive y Conecta, un proyecto impulsado por jóvenes que identificaron la urgencia de abordar la salud mental en niños y jóvenes. “Entendimos la necesidad de crear espacios seguros donde pudieran expresarse y aprender a gestionar sus emociones”, explica.
En 2025, asumió por primera vez el rol de coordinadora del proyecto en YMCA Marcala. Aunque representaba un gran desafío, también fue una oportunidad para fortalecer sus habilidades de liderazgo, organización y toma de decisiones.
Durante la implementación, vivió de cerca los retos y aprendizajes que implica el trabajo comunitario. Sin embargo, hubo momentos que reafirmaron el valor de todo el esfuerzo. “Ver la sonrisa de los niños, su interés y escuchar cuando preguntaban cuándo volveríamos, nos confirmaba que estábamos generando un impacto”, recuerda.
Los resultados fueron claros: los participantes no solo comprendieron los temas, sino que comenzaron a aplicarlos en su vida diaria. Este cambio tangible se convirtió en una de las mayores satisfacciones del proceso.
El trabajo en equipo también fue clave. El compromiso y la entrega del grupo que la acompañó hicieron posible que cada actividad se desarrollara con calidad y sentido. “Su apoyo fue fundamental para lograrlo”, destaca.
Hoy, mira hacia atrás con gratitud. Esta experiencia no solo fortaleció su perfil profesional, sino que también reafirmó su propósito de seguir trabajando por el bienestar de las comunidades. Su historia refleja el poder del liderazgo joven cuando se combina con compromiso, empatía y acción colectiva.




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